MILAGROS I: LA REINA DE LAS BOCCIA EN LOS JUEGOS PARAEPADE DE LA PAMPA

29/04/2018

La joven de 19 años, nacida con una Encefalopatía Crónica No Evolutiva (ECNE), ganó en Santa Rosa la medalla de oro de manera invicta. Tras sus estudios primarios y secundarios, cursa actualmente la Licenciatura en Letras en la UNSJB de Comodoro Rivadavia


Silencio absoluto, prioridad en el gimnasio del Club Estudiantes de Santa Rosa. La decena de deportistas que juegan el torneo de boccia en la primera versión de los Juegos ParaEpade necesitan plena concentración para que sus decisiones no sufran alteración alguna. Y sus acompañantes deben tener la mirada en la cara de sus jugadores, en los gestos de sus dirigidos para ayudarlos en su juego. La Boccia es una disciplina Paraolímpica desde al año 1984.

Con la actuación de Milagros Barría, medalla de oro, y de Lucas Villagra, medalla de bronce, Chubut se quedó con el segundo lugar de la clasificación final de esta disciplina, debutante en los ParaEpade y que no sumó puntos para la tabla general al ser participativa.

“Mili” Barría, la joven comodorense de 19 años, tiene una entrenadora muy particular: su Mamá Paola Duarte. Barría se consagró campeona en su categoría BC3 de manera invicta, ganando los cuatro juegos que disputó en el parquet de la cancha Agustín "Tincho" Pérez del “pincha” pampeano.

Por su discapacidad, Milagros no puede hablar ni comunicarse con los demás por lenguaje de señas. Sin embargo, no es impedimento para charlar. Una aplicación en su celular le permite, primero escribir sus respuestas para luego reproducir con sonido la expresión tipiada.

Barría comenzó “con el deporte hace un año y medio en Chile, en un torneo Nacional. Luego representé a Chubut por primera vez en boccia en los Juegos Nacionales Evita. No me fue bien en los resultados pero la pasé muy bien”, comenta vía celular. Asegurando que “lo más importante es poder relacionarme con otros jóvenes, con otros deportistas y tratar de seguir aprendiendo”.

Milagros nació con una Encefalopatía Crónica No Evolutiva (ECNE) y desde que llegó a la vida, le hizo frente a las adversidades con sus padres, Paola y Sebastián, como principal sostén sumando luego a sus hermanas Bella (10 años) y Victoria (6 años). “Es una parálisis cerebral congénita que solo afectó su motricidad. La parte cognitiva es normal” nos cuenta su madre.

La mano derecha de Milagros determina cuando poner en movimiento la liviana bocha, de cuero rellena con arena, por la rampa que tiene incorporada en su categoría por el grado de complejidad de su discapacidad. Se busca que la bocha quede lo más cerca posible del bochín en el campo de juego.

Con esa misma determinación, en su faz “extradeportiva”, “Mili” completó ya sus estudios, tanto primarios como secundarios y como buena alumna en escuela común, por cierto, primero en la Escuela Nº 105 y luego en la Escuela Nº 723 de Comodoro Rivadavia, para actualmente estar en la Facultad, estudiando con el resto de estudiantes convencionales. “Estudio Letras y creo que me va bastante bien” confió. Aunque “el año pasado estuve en la carrera de Analista Programador Universitario pero no me gustaba mucho, por eso cambié”, confió sobre su actualidad en la carrera de Licenciatura en Letras de la Facultad de Humanidades de la Universidad San Juan Bosco Sede Comodoro Rivadavia.

 

EL JUEGO: LA BOCCIA

Es una disciplina adaptada, desde 1970, para personas con parálisis cerebral y discapacidad motriz, que utilizan silla de ruedas. Cada competidor lanzará bolas de color rojo o azul lo más cerca posible del “bochín”, de color blanco.

El que más se aproxime al bochín, sumará los puntos. Si ambos colores se encuentran a la misma distancia, cada equipo o atleta se llevará un punto. El ganador será el que sume más, habiendo un tie-break para definir en caso de empate.

Los deportistas pueden utilizar manos, pies, cabeza, instrumentos de ayuda e incluso asistencia de ayudantes, en caso de ser personas con discapacidad severa en las extremidades superiores e inferiores.

Los partidos se dividen en rondas, en base a la cantidad de participantes. Los individuales tienen cuatro, con seis bochas para cada atleta. En el dobles, también son cuatro rondas pero con tres bochas para cada uno.

Los primeros registros del juego de boccia datan de dos siglos antes de Cristo y se practicaban con bolas de piedra. La disciplina tuvo lugar en los Juegos Olímpicos de la Antigüedad y la aristocracia italiana lo practicó durante el siglo XVI.

Su debut en los Juegos Paralímpicos fue en Nueva York 1984 (el dobles, en Atlanta 1996). La entidad reguladora es la Asociación Internacional de Deportes y Recreación para la Parálisis Cerebral (CPISRA).



chubutDeportes.org | Rawson Chubut, 29/04/2018

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